Evaluacion directiva
Un currículum muestra lo que un directivo ha hecho.
Una evaluación directiva ayuda a entender cómo actuará cuando tenga que liderar su empresa.
EL COSTo DE UNA MALA DECISIÓN NUNCA HA SIDO TAN ALTO
Un currículum resume el pasado.
Pero una contratación es siempre una decisión sobre el futuro.
La pregunta no es si un directivo tuvo éxito en otra empresa.
La pregunta es si será capaz de conseguirlo en la tuya.
Por eso una evaluación directiva no debería limitarse a medir personalidad, competencias o experiencia. Debería reducir la incertidumbre antes de tomar una decisión que puede afectar durante años el desempeño de un equipo, un negocio o una compañía completa.
Nuestra evaluación busca responder preguntas que un currículum y una entrevista, por sí solos, no pueden responder:
¿Podrá adaptarse al contexto y a la cultura de la organización?
¿Construirá las relaciones que el cargo exige?
¿ Tiene la capacidad para ejecutar la misión del puesto?
¿ Que riesgos de incorporación conviene conocer antes de decidir?
Por qué contratar a un directivo no consiste en validar su pasado.
Consiste en estimar la probabilidad de su futuro.
Un directivo no se evalúa se comprende
Un curriculum resume una trayectoria. Una evaluación debería responder una pregunta distinta:
¿Que probabilídades tiene esta persona de generar buenos resultados precisamente en esta organización?
Para responderla no basta una entrevista, un test de personalidad o una impresión. Hay que integrar múltiples evidencias hasta comprender cómo piensa, cómo decide, cómo se relaciona y como actúa cuando la presion aumenta.
Cada pieza aporta informacion. Ninguna explica al directivo por si sola.
La conducta observable, las decisiones que ha tomado, la confianza que genera, la forma en que influye en otros, el contexto donde ha tenido éxito y las exigencias reales del cargo son piezas de un mismo rompecabezas.
Nuestro trabajo consiste en integrarlas hasta construir una explicación coherente, no una coleccion de opiniónes.
Cómo construimos esa visión
No buscamos confirmar una intuicionistas. Construimos evidencia hasta que la decisión deja de depender de una impresión.
Cinco pasos
1. Evidéncias
Recogemos informacion desde distintas fuentes. Ninguna, por si sola, explica a un líder.
2. análisis
Cada evidencia se analiza por separado para identificar patrones consistentes.
3. contraste
Comparamos lo que el directivo dice, lo que hace y como lo perciben quienes trabajan con él.
4. coherencia
Integramos todas las evidencias hasta construir una explicación consistente del comportamiento directivo.
5. decisión
Solo entonces emitimos una recomendación fundada para ese cargo y ese contexto especifico.
la evaluación termina cuando comienza una mejor decisión
Nuestro trabajo no consiste en entregar un informe.
Consiste en reducir la incertidumbre antes de incorporar, promover o desarrollar a un directivo.
Al finalizar la evaluación, dispones de una visión clara de los riesgos, fortalezas, nivel de adaptación al cargo y condiciónes necesarias para que esa persona tenga éxito.
Cuando todas las evidencias encajan, la decisión deja de basarse en intuiciónes y empieza a apoyarse en una comprensión más profunda del directivo y del contexto en el que tendrá que liderar.